GIORDANO BRUNO:
COSMOLOGÍA Y NATURALEZA
Por
Laia Brugué
Llamado “el filósofo del infinito”, Giordano Bruno (Nola, 1548 - Roma, 1600) defendió la teoría heliocéntrica de Nicolás Copérnico, aunque desechó la teoría aristotélica de un universo encerrado en unos límites, que Copérnico aún defendía. Para Bruno el universo no tiene límites, no existe ni un centro ni una periferia del mismo; cualquier punto puede considerarse como centro y cualquiera es periferia respecto de los otros.
Este mundo infinito ha de tener una causa infinita, pero esta causa no puede ser distinta del mundo —Panteísmo, “todo es Dios”— ¿Cómo podrían existir dos infinitos? La causa infinita que llamamos “Dios” puede considerarse como alma; el efecto que llamamos “Mundo” puede considerarse como cuerpo; la causa activa es la natura naturans, y el efecto mundano es la natura naturata.
Dios es la forma, el mundo es la materia. A pesar de estas distinciones, que otros ya habían hecho antes que él, Bruno no se libró de la acusación de panteísmo que tantos problemas le iba a causar a lo largo de su existencia.
La
vida moral del filósofo, según Giordano Bruno, no tiene que ajustarse a las
normas exteriores. La fuerza moral el sujeto la toma de sí mismo; y esa moral
consiste en el furor heroico, es decir, el entusiasmo moral que tiene su
fuente en la conciencia de la propia divinidad, en la convicción de ser una
parte de Dios, que le obliga a identificarse con la necesidad universal de la
Naturaleza.
Giordano Bruno vivió una existencia errante y aventurera por casi todos los países de Europa, desde que salió siendo todavía muy joven de la Orden de los Dominicos. Los calvinistas lo admitieron en Francia y los luteranos en Alemania. Finalmente fue acusado de heterodoxia y condenado por la Inquisición. Después de siete años de prisión, tiempo durante el cual no quiso retractarse de sus argumentaciones, fue quemado en la hoguera en el año 1600. Una estatua erigida en su honor en Roma recuerda a sus ciudadanos y visitantes tan injusto crimen.
Algunas de sus principales obras son: El arte de la memoria (1582), La Cena de las Cenizas (1584), De la causa, principio y Uno (1584), Del infinito universo y los mundos (1584), El espacio de la Bestia Triunfante (1584), De los heroicos furores (1585), De la magia matemática (sin fecha), De los principios de la Naturaleza, sus efectos y sus causas (sin fecha), Medicina luliana (sin fecha).